Aprendiendo de un bebé. Lecciones de Management. Episodio 3.
Mi pequeña y fascinante fábrica de babas lleva ya tres meses en casa. Durante este tiempo he podido adquirir mucha experiencia en la manipulación de humanos en desarrollo basándome en el estudio del comportamiento del nuevo individuo en un entorno familiar. Esta experiencia adquirida se traduce en confianza para afrontar nuevos retos, lo que conlleva un estado de tranquilidad. Y ese, amigos míos, ha sido mi error.
Episodio 3. Adaptarse rápido y nunca confiarse
De un día para otro se gira sobre si misma y ya no puedes dejarla sola, la postura infalible para dormirla no es más que una incómoda manera de provocar su llanto y su juguete preferido ya no le llama la atención.
Los cambios suceden a velocidad de vértigo y no sirve de nada lamentarse y adoptar una posición indignada por la pérdida de una comodidad que dabas por hecha. No hay vuelta atrás y no se puede recuperar el estado previo en el cual todo iba bien. Sólo te queda adaptarte a las nuevas reglas del juego tan rápido como puedas y seguir avanzando desde la nueva casilla en la que te toca jugar.
En el mercado actual, globalizado hasta el extremo y con la información moviéndose a velocidad de vértigo, la posición actual de tu empresa va a ser transitoria e inestable. Una nueva tecnología puede provocar un descenso en las ventas de los componentes que fabricas, la competencia puede revolucionar la manera de vender tu mismo producto o, simplemente, es posible que agotes las reservas de la materia prima en la que se basa tu negocio.
Dos ejemplos que me vienen a la cabeza, aunque hay muchos más:
- El papel. Aparecen cada día nuevos dispositivos capaces de mostrar información (y además de forma interactiva). La prensa tradicional podría tener los días contados.
- Sector alimentario o carburantes. Si no se pone freno se agotarán algunos de los recursos minerales y marítimos del planeta.
La solución que propongo se puede resumir en dos palabras : previsión y reacción.
Previsión : Si ya sabes de antemano que tu situación actual mutará, adelántate al cambio. Ten planes de contingencia y estudia nuevos mercados. Analiza nuevas líneas de negocio e invierte en I+D. Escucha a tus clientes, controla a la competencia y se tu el que provoca el cambio para no tener que ir a remolque.
Reacción : Tener buenos reflejos es importante. No esperes a que todo vuelva a ser como era, no te lamentes, gira el volante y arriesga. Muchas empresas de éxito han acabado con modelos de negocio a años luz de lo que eran en sus previsiones iniciales.



Comentarios
Como bien dices es muy imporante tener los ojos bien abiertos con todo preparado para dar un giro si es necesario... pero es algo muy cansado.
Por cierto, ya verás que "divertido" conforme vaya adquiriendo más habilidades psicomotrices xD